En muchas empresas se eligen los protectores auditivos basándose en un número que aparece en la ficha técnica: SNR, NRR o nivel de atenuación. Sin embargo, lo que pocos saben es que ese valor no siempre representa la protección que el trabajador recibe en la práctica.
Aquí es donde aparece un concepto clave en la prevención del ruido laboral: la atenuación real. Entenderla puede marcar la diferencia entre una protección auditiva efectiva y una falsa sensación de seguridad.
¿Qué es la atenuación nominal?
La atenuación nominal es el valor de reducción de ruido que el fabricante declara para un protector auditivo.
Este dato se obtiene mediante ensayos controlados en laboratorio, bajo condiciones ideales:
Usuarios entrenados
Colocación perfecta del protector
Entornos estables y sin interferencias
Por eso, la atenuación nominal sirve como referencia técnica, pero no refleja necesariamente lo que ocurre en el día a día de una empresa.
En otras palabras: es un buen punto de partida, pero no cuenta toda la historia.
¿Qué es la atenuación real?
La atenuación real es la reducción de ruido que el trabajador obtiene realmente cuando usa el protector auditivo en su entorno laboral habitual.
Este valor suele ser menor que la atenuación nominal, porque está influenciado por múltiples factores reales, como:
Forma de colocación del protector
Tiempo de uso durante la jornada
Movimientos, sudor, temperatura
Condiciones del puesto de trabajo
Nivel de capacitación del usuario
Por eso, dos trabajadores con el mismo protector pueden tener niveles de protección muy distintos.
¿Por qué la atenuación real suele ser menor que la nominal?
Porque en la práctica no existen las condiciones perfectas del laboratorio.
Algunos ejemplos comunes en las empresas:
Protectores mal insertados o mal ajustados
Uso intermitente “solo cuando el ruido es fuerte”
Retiro del protector para hablar o escuchar instrucciones
Falta de entrenamiento en colocación correcta
Todo esto reduce la protección auditiva efectiva, incluso cuando el protector cumple con la normativa.
La diferencia clave: número vs realidad
La atenuación nominal responde a la pregunta:
“¿Cuánto puede atenuar este protector en condiciones ideales?”
La atenuación real responde a la pregunta realmente importante:
“¿Cuánto ruido está recibiendo hoy el trabajador en su jornada?”
¿Por qué la atenuación real es crítica para las empresas?
Porque confiar solo en la atenuación nominal puede generar:
Falsa sensación de protección
Riesgo de daño auditivo progresivo
Incumplimientos en prevención
Problemas a largo plazo en salud ocupacional
Una empresa puede creer que está protegida, cuando en realidad la exposición al ruido sigue siendo elevada.
¿Cómo mejorar la atenuación real en el trabajo?
La buena noticia es que la atenuación real sí se puede mejorar, sin necesidad de cambiar siempre el protector.
Algunas acciones clave son:
Seleccionar el tipo de protector adecuado para el puesto
Capacitar al trabajador en el uso correcto
Verificar periódicamente el estado del protector
Asegurar el uso continuo durante la exposición
Evaluar si el nivel de atenuación es realmente el necesario
La protección auditiva no depende solo del producto, sino de cómo se integra al trabajo diario.
Conclusión: no basta con el número
La atenuación nominal es un dato técnico útil, pero la atenuación real es la que protege la audición.
Entender esta diferencia permite a las empresas tomar mejores decisiones, prevenir riesgos reales y cuidar de forma efectiva la salud auditiva de sus trabajadores.
En protección auditiva, no se trata solo de cumplir, sino de proteger de verdad. Si quieres conocer más acerca de este tema te recomendamos la siguiente entrada.