En muchas empresas se toman decisiones sobre protección auditiva basándose en suposiciones, experiencias pasadas o evaluaciones incompletas.
El problema es que una mala evaluación del ruido laboral lleva directamente a una mala protección auditiva, incluso cuando existen buenas intenciones.
Identificar los errores más comunes en la evaluación del ruido es el primer paso para prevenir daños auditivos reales y sostenidos en el tiempo.
Error 1: Asumir el nivel de ruido sin medirlo
Uno de los errores más frecuentes es no medir el ruido y basarse únicamente en la percepción.
Frases como:
“Aquí siempre ha sido ruidoso”
“El trabajador ya está acostumbrado”
“No parece tan fuerte”
no sustituyen una evaluación adecuada.
El ruido no siempre se percibe como peligroso, pero puede superar fácilmente niveles seguros sin que sea evidente.
Error 2: Usar mediciones antiguas o desactualizadas
Los niveles de ruido pueden cambiar por:
Nuevas máquinas
Modificaciones en los procesos
Cambios en los turnos o jornadas
Mayor producción
Evaluaciones realizadas hace años pueden no reflejar la realidad actual, generando una falsa sensación de control del riesgo.
Error 3: Evaluar solo un momento de la jornada
El ruido no siempre es constante.
Muchas evaluaciones fallan porque:
Se miden solo picos
Se miden solo periodos cortos
No se considera la exposición total del día
Una evaluación incompleta puede llevar a subestimar el riesgo auditivo real.
Error 4: No diferenciar los tipos de ruido
No todo el ruido se comporta igual.
Confundir:
ruido continuo
ruido intermitente
ruido impulsivo
puede llevar a seleccionar niveles de protección incorrectos, incluso con protectores certificados.
Cada tipo de ruido requiere un análisis diferente.
Error 5: Pensar que la evaluación termina al elegir el protector
La evaluación del ruido no termina cuando se entrega un protector auditivo.
Un error común es no verificar:
si el protector se usa correctamente
si se usa durante toda la exposición
si realmente atenúa lo esperado
Aquí es donde cobra importancia la atenuación real, no solo la nominal.
Error 6: No considerar al trabajador en la evaluación
La evaluación no debe centrarse solo en la máquina.
Factores como:
postura
movilidad
necesidad de comunicación
comodidad del protector
influyen directamente en la protección efectiva.
Un protector mal aceptado será mal usado.
Por qué estos errores son críticos para las empresas
Estos fallos pueden generar:
Subprotección auditiva
Daño auditivo progresivo
Problemas en auditorías
Costos médicos y legales
Pérdida de confianza del trabajador
La evaluación del ruido es la base de todo el sistema de protección auditiva.
Cómo mejorar la evaluación del ruido laboral
Algunas acciones prácticas incluyen:
Revisar periódicamente los niveles de ruido
Considerar toda la jornada laboral
Identificar correctamente el tipo de ruido
Ajustar la protección según la realidad del puesto
Verificar la atenuación real en el uso diario
Pequeñas mejoras en la evaluación generan grandes mejoras en la prevención.
Conclusión
La protección auditiva no falla por falta de protectores, sino por errores en la evaluación del ruido.
Corregir estos errores permite a las empresas tomar decisiones más acertadas, proteger mejor a sus trabajadores y construir una prevención sólida y sostenible.